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Amor a la libertad

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Palabras de San Josemaría sobre la libertad:

En esa tarea que va realizando en el mundo, Dios ha querido que seamos cooperadores suyos, ha querido correr el riesgo de nuestra libertad. Me llega a lo hondo del alma contemplar la figura de Jesús recién nacido en Belén: un niño indefenso, inerme, incapaz de ofrecer resistencia. Dios se entrega en manos de los hombres, se acerca y se abaja hasta nosotros.

Jesucristo teniendo la naturaleza de Dios, no tuvo por usurpación el ser igual a Dios, y no obstante se anonadó a sí mismo tomando forma de esclavo. Dios condesciende con nuestra libertad, con nuestra imperfección, con nuestras miserias. Consiente en que los tesoros divinos sean llevados en vasos de barro, en que los demos a conocer mezclando nuestras deficiencias humanas con su fuerza divina.
Es Cristo que pasa, 113

Nunca te habías sentido más absolutamente libre que ahora, que tu libertad está tejida de amor y de desprendimiento, de seguridad y de inseguridad: porque nada fías de ti y todo de Dios.
Surco, 787

Entiendo muy bien, precisamente por eso, aquellas palabras del Obispo de Hipona, que suenan como un maravilloso canto a la libertad: Dios, que te creó sin ti, no te salvará sin ti, porque nos movemos siempre cada uno de nosotros, tú, yo, con la posibilidad —la triste desventura— de alzarnos contra Dios, de rechazarle —quizá con nuestra conducta— o de exclamar: no queremos que reine sobre nosotros.
Amigos de Dios, 23

¿Quieres tú pensar —yo también hago mi examen— si mantienes inmutable y firme tu elección de Vida? ¿Si al oír esa voz de Dios, amabilísima, que te estimula a la santidad, respondes libremente que sí? Volvamos la mirada a nuestro Jesús, cuando hablaba a las gentes por las ciudades y los campos de Palestina. No pretende imponerse. Si quieres ser perfecto..(Mt, 19,21)., dice al joven rico.
Amigos de Dios, 24

Amar es... no albergar más que un solo pensamiento, vivir para la persona amada, no pertenecerse, estar sometido venturosa y libremente, con el alma y el corazón, a una voluntad ajena... y a la vez propia.
Surco, 797

Para perseverar en el seguimiento de los pasos de Jesús, se necesita una libertad continua, un querer continuo, un ejercicio continuo de la propia libertad.
Forja, 819

Necesitas formación, porque has de tener un hondo sentido de responsabilidad, que promueva y anime la actuación de los católicos en la vida pública, con el respeto debido a la libertad de cada uno, y recordando a todos que han de ser coherentes con su fe.
Forja, 712

Sólo si defiende la libertad individual de los demás con la correspondiente personal responsabilidad, podrá, con honradez humana y cristiana, defender de la misma manera la suya. Repito y repetiré sin cesar que el Señor nos ha dado gratuitamente un gran regalo sobrenatural, la gracia divina; y otra maravillosa dádiva humana, la libertad personal, que exige de nosotros —para que no se corrompa, convirtiéndose en libertinaje— integridad, empeño eficaz en desenvolver nuestra conducta dentro de la ley divina, porque donde está el Espíritu de Dios, allí hay libertad.
Es Cristo que pasa, 184

No podemos cruzarnos de brazos, cuando una sutil persecución condena a la Iglesia a morir de inedia, relegándola fuera de la vida pública y, sobre todo, impidiéndole intervenir en la educación, en la cultura, en la vida familiar.
No son derechos nuestros: son de Dios, y a nosotros, los católicos, El los ha confiado..., ¡para que los ejercitemos!
Surco, 310

No te entiendo cuando, hablando de cuestiones de moral y de fe, me dices que eres un católico independiente...
¿Independiente de quién? Esa falsa independencia equivale a salirse del camino de Cristo.
Surco, 357

Resulta chocante la frecuencia con que, ¡en nombre de la libertad!, tantos tienen miedo ¡y se oponen! a que los católicos sean sencillamente buenos católicos.
Surco, 931

Actualizado ( Lunes, 11 de Enero de 2010 14:16 )
 
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El Prelado del Opus Dei visita la Diócesis de Córdoba

La visita del Prelado de la Opus Dei comenzó con un encuentro en el Palacio Episcopal con más de doscientos sacerdotes, a los que ofreció una conferencia titulada “Santos para santificar”, en el marco del Año Sacerdotal convocado por Benedicto XVI.

En primer lugar, Mons. Juan José Asenjo, administrador apostólico, dio la bienvenida al Prelado y agradeció la labor de la Prelatura en Córdoba “en continuidad con el espíritu del fundador del Opus Dei”, señalando que su mensaje “ha calado en el corazón de los andaluces” con iniciativas en centros educativos, en el campo de la promoción de la mujer, de la población rural y de la juventud. Además, D. Juan José Asenjo añadió que confía en que los cristianos hagan “la revolución silenciosa de la santidad y del amor”.

Actualizado ( Jueves, 26 de Noviembre de 2009 11:27 ) Leer más...
 

En medio de la calle y leyendo el periódico

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«Nosotros vivimos en la calle, ahí tenemos la celda: somos contemplativos en medio del mundo». «El espíritu de la Obra nos quiere contemplativos en el trabajo y en el descanso, en la calle y en la vida de familia». Son numerosas las afirmaciones del Fundador del Opus Dei en este mismo sentido y con términos muy similares.

En sus Apuntes íntimos, dejó constancia de un hecho sucedido el 16 de octubre de 1931: «Día de Santa Eduvigis 1931: Quise hacer oración, después de la Misa, en la quietud de mi iglesia. No lo conseguí. En Atocha, compré un periódico (el A.B.C.) y tomé el tranvía. A estas horas, al escribir esto, no he podido leer más que un párrafo del diario. Sentí afluir la oración de afectos, copiosa y ardiente. Así estuve en el tranvía y hasta mi casa» 5. Años más tarde, rememorando aquel suceso, escribía: «La oración más subida la tuve (...) yendo en un tranvía y, a continuación vagando por las calles de Madrid, contemplando esa maravillosa realidad: Dios es mi Padre. Sé que, sin poderlo evitar, repetía: Abba, Pater! Supongo que me tomarían por loco» 6. Y en una meditación del año 1954, comentaba así este acontecimiento: «Es quizá la oración más subida que Dios me ha dado. Aquello fue el origen de la filiación divina que vivimos en el Opus Dei».

«Estaba yo en la calle, en un tranvía: la calle no impide nuestro diálogo contemplativo; el bullicio del mundo es, para nosotros, lugar de oración».

En otro momento, el Fundador del Opus Dei relató este sucedido, de finales de febrero de 1932: «El sábado último me fui al Retiro, de doce y media a una y media (...) y traté de leer un periódico. La oración venía con tal ímpetu que, contra mi voluntad, tenía que dejar la lectura: y entonces ¡cuántos actos de Amor y abandono puso Jesús en mi corazón y en mis labios!».

En sus apuntes íntimos encontramos también esta anotación de 1934, en que plasma con extrema sencillez su diálogo con el Señor: Oración: aunque yo no te la doy (...), me la haces sentir a deshora y, a veces, leyendo el periódico, he debido decirte: ¡déjame leer! —¡Qué bueno es mi Jesús! Y, en cambio, yo...».

Y esta otra: «Jesús, que mis distracciones sean distracciones al revés: en lugar de acordarme del mundo, cuando trate Contigo, que me acuerde de Ti, al tratar las cosas del mundo» (Forja, 1014).

Además de los ya citados anteriormente, ofrecemos otro ejemplo concreto de esas «distracciones al revés» del Beato Josemaría, contenido en el siguiente episodio: «En octubre de 1945, dijo Misa en el oratorio de la nueva residencia de estudiantes Abando (Bilbao) —era la primera vez que allí se celebraba el Santo Sacrificio—, mientras los obreros aún trabajaban intensamente en otras zonas del edificio para acabarlo. Según cuenta el director de aquella residencia, Federico Suárez, catedrático de Universidad, antes de darles la Comunión, el Siervo de Dios se volvió y les dijo unas palabras: que estaba celebrando la Santa Misa con gran devoción y alegría, ofreciendo al Señor el trabajo de aquellos obreros, y que el ruido no le causaba la más mínima distracción pues esa situación era la adecuada para los socios del Opus Dei: ser contemplativos en medio del bullicio multiforme del mundo».

Actualizado ( Viernes, 27 de Noviembre de 2009 13:46 )
 

Un retablo en Córdoba en honor de San Josemaría

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San Josemaria

 

El prelado del Opus Dei, Javier Echevarría, acompañado del Arzobispo de Sevilla y administrador diocesano de Córdoba, Juan José Asenjo, bendecirá, el próximo 20 de noviembre, en la Iglesia de San Nicolás, en la capital cordobesa, un pequeño retablo en honor de San Josemaría Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei.

El motivo, según señaló el administrador apostólico de la Diócesis de Córdoba, es "bendecir un retablito que se ha hecho en la Iglesia de San Nicolás, conteniendo una reliquia de San Josemaría Escrivá de Balaguer", en un acto en el que Asenjo anunció que acompañará a Echevarría y que tendrá lugar tras la conferencia que, sobre las 11,00 horas, ofrecerá el prelado del Opus Dei "a los sacerdotes de la Diócesis que quieran acudir", en el Palacio Episcopal.

Actualizado ( Martes, 17 de Noviembre de 2009 15:38 ) Leer más...
 

¿Qué es el Opus Dei?

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El Opus Dei es una prelatura personal de la Iglesia católica. Fue fundado en Madrid el 2 de octubre de 1928 por Josemaría Escrivá de Balaguer.

La finalidad del Opus Dei es contribuir a la misión evangelizadora de la Iglesia, promoviendo entre todos los cristianos una vida coherente con la fe en sus circunstancias ordinarias, especialmente a través de la santificación del trabajo profesional.

Santificar el trabajo supone trabajar según el espíritu de Jesucristo: procurar realizar lo mejor posible la propia tarea, para dar gloria a Dios y para servir a los demás. El trabajo se convierte así en lugar de encuentro con Dios, y en un ámbito de mejora y maduración personal.

La actividad principal del Opus Dei se centra en la formación espiritual y la atención pastoral de sus miembros, para facilitar que cada uno en su propio lugar en la Iglesia y en el mundo desarrolle de modo personal un apostolado multiforme y promueva a su alrededor el ideal de l llamada universal a la santidad. La labor de los fieles del Opus Dei no se limita por tanto a un campo específico, sin oque procura contribuir en todos los ámbitos a solucionar cristianamente los problemas de la sociedad y dar testimonio de su fe.

Actualizado ( Martes, 17 de Noviembre de 2009 12:40 )
 
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