Monseñor Echevarría en Valencia
Jueves, 04 de Febrero de 2010 14:11

El Prelado del Opus Dei, Mons. Javier Echevarría, invitado por Mons. Carlos Osoro, Arzobispo de Valencia, intervendrá el viernes 5 de febrero en los Diálogos de Teología Almudí que se celebran en la capital levantina.
El viernes 5 de febrero a las 13 horas (CET = UTC+1).
El Prelado del Opus Dei, Mons. Javier Echevarría, invitado por Mons. Carlos Osoro, Arzobispo de Valencia, intervendrá el viernes 5 de febrero en los Diálogos de Teología Almudí que se celebran en la capital levantina. Su ponencia versará sobre La figura sacerdotal de San Josemaría Escrivá, Fundador del Opus Dei.
Diálogos de Teología Almudí
Los Diálogos de Teología de Almudí, organizados como en años anteriores por la Facultad de Teología de Valencia (sección diócesis) y por la Biblioteca Sacerdotal Almudí, se ocupan en esta ocasión de Cuatro Figuras Sacerdotales que vivieron en el siglo XX: San Josemaría Escrivá, el Arzobispo José María García Lahiguera, don José Bau, párroco de Masarrochos fallecido en 1933 y don Eladio España, confesor y director espiritual de muchos jóvenes valencianos.
Esta duodécima edición de Diálogos de Almudí se inspira en el Año Sacerdotal convocado por Benedicto XVI y procura proponer a sacerdotes y futuros sacerdotes unas figuras que vivieron enamoradas de Dios y de su sacerdocio, realizando un trabajo incansable en servicio de las almas. Se da la circunstancia de que varios de ellos coincidieron y se conocieron en Valencia y disfrutaron de una entrañable amistad: es el caso de San Josemaría Escrivá y los siervos de Dios José María García Lahiguera y Eladio España.
Para presentar estas figuras al clero valenciano, se ha solicitado la intervención del Obispo Javier Echevarría, Prelado del Opus Dei; del Cardenal Antonio Cañizares, buen conocedor de la vida del Arzobispo García Lahiguera; del Obispo Auxiliar de Valencia Enrique Benavent, que presentará la figura de don Eladio España; y de don Antonio Ballester, sucesor del Padre Bau en la parroquia de Segart, donde había ejercido también su ministerio este siervo de Dios antes de ser trasladado a Masarrochos.
A partir de las 19 h. se podrá seguir la retransmisión en directo de la Concelebración Eucarística que tendrá lugar en la Catedral de Valencia, presidida por Mons Carlos Osoro y Mons. Javier Echevarría, a través de la página web de la Fundación Betafilms y en la de la Asociación Almudí.
Actualizado ( Viernes, 05 de Febrero de 2010 14:08 )
Amor a la libertad
Lunes, 11 de Enero de 2010 14:07
Palabras de San Josemaría sobre la libertad:
En esa tarea que va realizando en el mundo, Dios ha querido que seamos cooperadores suyos, ha querido correr el riesgo de nuestra libertad. Me llega a lo hondo del alma contemplar la figura de Jesús recién nacido en Belén: un niño indefenso, inerme, incapaz de ofrecer resistencia. Dios se entrega en manos de los hombres, se acerca y se abaja hasta nosotros.
Jesucristo teniendo la naturaleza de Dios, no tuvo por usurpación el ser igual a Dios, y no obstante se anonadó a sí mismo tomando forma de esclavo. Dios condesciende con nuestra libertad, con nuestra imperfección, con nuestras miserias. Consiente en que los tesoros divinos sean llevados en vasos de barro, en que los demos a conocer mezclando nuestras deficiencias humanas con su fuerza divina. Es Cristo que pasa, 113
Nunca te habías sentido más absolutamente libre que ahora, que tu libertad está tejida de amor y de desprendimiento, de seguridad y de inseguridad: porque nada fías de ti y todo de Dios. Surco, 787
Entiendo muy bien, precisamente por eso, aquellas palabras del Obispo de Hipona, que suenan como un maravilloso canto a la libertad: Dios, que te creó sin ti, no te salvará sin ti, porque nos movemos siempre cada uno de nosotros, tú, yo, con la posibilidad —la triste desventura— de alzarnos contra Dios, de rechazarle —quizá con nuestra conducta— o de exclamar: no queremos que reine sobre nosotros. Amigos de Dios, 23
¿Quieres tú pensar —yo también hago mi examen— si mantienes inmutable y firme tu elección de Vida? ¿Si al oír esa voz de Dios, amabilísima, que te estimula a la santidad, respondes libremente que sí? Volvamos la mirada a nuestro Jesús, cuando hablaba a las gentes por las ciudades y los campos de Palestina. No pretende imponerse. Si quieres ser perfecto..(Mt, 19,21)., dice al joven rico. Amigos de Dios, 24
Amar es... no albergar más que un solo pensamiento, vivir para la persona amada, no pertenecerse, estar sometido venturosa y libremente, con el alma y el corazón, a una voluntad ajena... y a la vez propia. Surco, 797
Para perseverar en el seguimiento de los pasos de Jesús, se necesita una libertad continua, un querer continuo, un ejercicio continuo de la propia libertad. Forja, 819
Necesitas formación, porque has de tener un hondo sentido de responsabilidad, que promueva y anime la actuación de los católicos en la vida pública, con el respeto debido a la libertad de cada uno, y recordando a todos que han de ser coherentes con su fe. Forja, 712
Sólo si defiende la libertad individual de los demás con la correspondiente personal responsabilidad, podrá, con honradez humana y cristiana, defender de la misma manera la suya. Repito y repetiré sin cesar que el Señor nos ha dado gratuitamente un gran regalo sobrenatural, la gracia divina; y otra maravillosa dádiva humana, la libertad personal, que exige de nosotros —para que no se corrompa, convirtiéndose en libertinaje— integridad, empeño eficaz en desenvolver nuestra conducta dentro de la ley divina, porque donde está el Espíritu de Dios, allí hay libertad. Es Cristo que pasa, 184
No podemos cruzarnos de brazos, cuando una sutil persecución condena a la Iglesia a morir de inedia, relegándola fuera de la vida pública y, sobre todo, impidiéndole intervenir en la educación, en la cultura, en la vida familiar. No son derechos nuestros: son de Dios, y a nosotros, los católicos, El los ha confiado..., ¡para que los ejercitemos! Surco, 310
No te entiendo cuando, hablando de cuestiones de moral y de fe, me dices que eres un católico independiente... ¿Independiente de quién? Esa falsa independencia equivale a salirse del camino de Cristo. Surco, 357
Resulta chocante la frecuencia con que, ¡en nombre de la libertad!, tantos tienen miedo ¡y se oponen! a que los católicos sean sencillamente buenos católicos. Surco, 931
Actualizado ( Lunes, 11 de Enero de 2010 14:16 )
Martes, 24 de Noviembre de 2009 17:09
El Prelado del Opus Dei visita la Diócesis de Córdoba
La visita del Prelado de la Opus Dei comenzó con un encuentro en el Palacio Episcopal con más de doscientos sacerdotes, a los que ofreció una conferencia titulada “Santos para santificar”, en el marco del Año Sacerdotal convocado por Benedicto XVI.
En primer lugar, Mons. Juan José Asenjo, administrador apostólico, dio la bienvenida al Prelado y agradeció la labor de la Prelatura en Córdoba “en continuidad con el espíritu del fundador del Opus Dei”, señalando que su mensaje “ha calado en el corazón de los andaluces” con iniciativas en centros educativos, en el campo de la promoción de la mujer, de la población rural y de la juventud. Además, D. Juan José Asenjo añadió que confía en que los cristianos hagan “la revolución silenciosa de la santidad y del amor”.
Actualizado ( Jueves, 26 de Noviembre de 2009 11:27 )
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En medio de la calle y leyendo el periódico
Miércoles, 18 de Noviembre de 2009 13:25
«Nosotros vivimos en la calle, ahí tenemos la celda: somos contemplativos en medio del mundo». «El espíritu de la Obra nos quiere contemplativos en el trabajo y en el descanso, en la calle y en la vida de familia». Son numerosas las afirmaciones del Fundador del Opus Dei en este mismo sentido y con términos muy similares.
En sus Apuntes íntimos, dejó constancia de un hecho sucedido el 16 de octubre de 1931: «Día de Santa Eduvigis 1931: Quise hacer oración, después de la Misa, en la quietud de mi iglesia. No lo conseguí. En Atocha, compré un periódico (el A.B.C.) y tomé el tranvía. A estas horas, al escribir esto, no he podido leer más que un párrafo del diario. Sentí afluir la oración de afectos, copiosa y ardiente. Así estuve en el tranvía y hasta mi casa» 5. Años más tarde, rememorando aquel suceso, escribía: «La oración más subida la tuve (...) yendo en un tranvía y, a continuación vagando por las calles de Madrid, contemplando esa maravillosa realidad: Dios es mi Padre. Sé que, sin poderlo evitar, repetía: Abba, Pater! Supongo que me tomarían por loco» 6. Y en una meditación del año 1954, comentaba así este acontecimiento: «Es quizá la oración más subida que Dios me ha dado. Aquello fue el origen de la filiación divina que vivimos en el Opus Dei».
«Estaba yo en la calle, en un tranvía: la calle no impide nuestro diálogo contemplativo; el bullicio del mundo es, para nosotros, lugar de oración».
En otro momento, el Fundador del Opus Dei relató este sucedido, de finales de febrero de 1932: «El sábado último me fui al Retiro, de doce y media a una y media (...) y traté de leer un periódico. La oración venía con tal ímpetu que, contra mi voluntad, tenía que dejar la lectura: y entonces ¡cuántos actos de Amor y abandono puso Jesús en mi corazón y en mis labios!».
En sus apuntes íntimos encontramos también esta anotación de 1934, en que plasma con extrema sencillez su diálogo con el Señor: Oración: aunque yo no te la doy (...), me la haces sentir a deshora y, a veces, leyendo el periódico, he debido decirte: ¡déjame leer! —¡Qué bueno es mi Jesús! Y, en cambio, yo...».
Y esta otra: «Jesús, que mis distracciones sean distracciones al revés: en lugar de acordarme del mundo, cuando trate Contigo, que me acuerde de Ti, al tratar las cosas del mundo» (Forja, 1014).
Además de los ya citados anteriormente, ofrecemos otro ejemplo concreto de esas «distracciones al revés» del Beato Josemaría, contenido en el siguiente episodio: «En octubre de 1945, dijo Misa en el oratorio de la nueva residencia de estudiantes Abando (Bilbao) —era la primera vez que allí se celebraba el Santo Sacrificio—, mientras los obreros aún trabajaban intensamente en otras zonas del edificio para acabarlo. Según cuenta el director de aquella residencia, Federico Suárez, catedrático de Universidad, antes de darles la Comunión, el Siervo de Dios se volvió y les dijo unas palabras: que estaba celebrando la Santa Misa con gran devoción y alegría, ofreciendo al Señor el trabajo de aquellos obreros, y que el ruido no le causaba la más mínima distracción pues esa situación era la adecuada para los socios del Opus Dei: ser contemplativos en medio del bullicio multiforme del mundo».
Actualizado ( Viernes, 27 de Noviembre de 2009 13:46 )
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