Vida de San Josemaría EscriváJosé Miguel Cejas
Capítulo: Epílogo
Semanas después de su fallecimiento se editó en italiano una estampa para la devoción privada de Mons. Escrivá, que fue impresa en más de 40 lenguas.El 15 de septiembre los legítimos representantes de todos los miembros del Opus Dei, reunidos en congreso, eligieron por unanimidad y en la primera votación, a Mons. Alvaro del Portillo y Diez de Sollano como sucesor de Mons. Escrivá de Balaguer.
Dos años más tarde, en 1977, se publicó un libro póstumo Amigos de Dios, segundo volumen de homilías del Fundador del Opus Dei.
Tras su fallecimiento la fama de santidad del Fundador del Opus Dei era patente: y las alrededor de 6.000 cartas postulatorias que enviaron a la Santa Sede personas de más de 100 países del mundo demostraban el interés con el que aguardaban amplios sectores de la sociedad eclesial y civil la apertura de la Causa.
Se dirigieron en este mismo sentido al Santo Padre, entre otras personas, 69 cardenales, 241 arzobispos, 987 obispos (más de un tercio del episcopado mundial) y 41 superiores de órdenes y congregaciones religiosas.
Lo hicieron también numerosos jefes de Estado y de gobierno, personalidades del mundo de la cultura y de la ciencia, etc.
La Postulación recogió en dos volúmenes de más de 800 páginas, un conjunto de testimonios personales que probaban que Josemaría Escrivá había gozado de una solidísima fama de santidad en vida y tras su muerte.
En 19 de febrero de 1981 el Cardenal Vicario de la diócesis de Roma, Ugo Poletti, donde falleció el Fundador del Opus Dei promulgó el Decreto de Introducción de la Causa para su Beatificación y Canonización.
El 12 y el 18 de mayo de ese mismo año se abrió en el Vicariato de Roma y Madrid el proceso cognicional sobre su vida y virtudes. El Cardenal Tarancón presidió la primera sesión del tribunal constituído en la archidiócesis de Madrid.
En febrero de ese mismo año se publicó Via Crucis, otra obra póstuma del Fundador.
El 28 de noviembre de 1982 Juan Pablo II erigió el Opus Dei en Prelatura personal, de ámbito universal, dotada de estatutos propios, tal y como había deseado muchos años atrás su Fundador.
En esa misma fecha el Papa nombró a Mons. Alvaro del Portillo como Primer Prelado del Opus Dei que es, a la vez, Presidente General de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz.
El 26 de junio de 1984 el Cardenal Suquía presidió la última sesión del Tribunal de Madrid.
El 8 de noviembre de 1986 concluyó en Roma la primera fase del proceso, con un material escrito de 8.000 páginas, y 374 sesiones celebradas. Se entregaron 62 tomos de escritos inéditos del Fundador.
Mientras tanto, la devoción privada hacia Josemaría Escrivá se extendía por todo el mundo y se multiplicaban los favores obtenidos gracias a su intercesión.
En el mes de octubre de ese año se publicó Surco otra obra póstuma del Fundador. Al año siguiente se publicó Forja.
El 9 de abril de 1990 la Santa Sede dio lectura al Decreto que proclamaba las virtudes heroicas del Fundador del Opus Dei, que con ese acto recibía el título de Venerable.
Un año más tarde, el 6 de enero de 1991, Juan Pablo II consagró obispo a Mons. Alvaro del Portillo en la Basilíca de San Pedro de Roma.
El 7 de julio La Santa Sede dio lectura al decreto de un milagro realizado por intercesión del Venerable Josemaría Escrivá. Se trató de la curación repentina de Sor Concepción Boullón Rubio, una carmelita de la Caridad de 70 años que residía en el Convento del Escorial, cerca de Madrid.
El 17 de mayo de 1992 Josemaría Escrivá fue beatificado por Juan Pablo II en la Plaza de San Pedro en Roma.
Su canonización fue anunciada por la Santa Sede diez años después, con la fecha 6 de octubre de 2002, en el año del Centenario de su nacimiento.