CaminoSan Josemaría
Lee despacio estos consejos. Medita pausadamente estas consideraciones. Son cosas que te digo al oído, en confidencia de amigo, de hermano, de padre. Y estas confidencias las escucha Dios. No te contaré nada nuevo. Voy a remover en tus recuerdos, para que se alce algún pensamiento que te hiera: y así mejores tu vida y te metas por caminos de oración y de Amor. Y acabes por ser alma de criterio.
Lee despacio estos consejos. Medita pausadamente estas consideraciones. Son cosas que te digo al oído, en confidencia de amigo, de hermano, de padre. Y estas confidencias las escucha Dios. No te contaré nada nuevo. Voy a remover en tus recuerdos, para que se alce algún pensamiento que te hiera: y así mejores tu vida y te metas por caminos de oración y de Amor. Y acabes por ser alma de criterio.
Capítulo: Obediencia
614 En los trabajos de apostolado no hay desobediencia pequeña.615 Templa tu voluntad, viriliza tu voluntad: que sea, con la gracia de Dios, como un espolón de acero.
-Sólo teniendo una fuerte voluntad sabrás no tenerla para obedecer.
616 Por esa tardanza, por esa pasividad, por esa resistencia tuya para obedecer, ¡cómo se resiente el apostolado y cómo se goza el enemigo!
617 Obedeced, como en manos del artista obedece un instrumento -que no se para a considerar por qué hace esto o lo otro-, seguros de que nunca se os mandará cosa que no sea buena y para toda la gloria de Dios.
618 El enemigo: ¿obedecerás... hasta en ese detalle "ridículo"? - Tú, con la gracia de Dios: obedeceré... hasta en ese de talle "heroico".
619 Iniciativas. -Tenlas, en tu apostolado, dentro de los términos del mandato que te otorguen. Si se salen de estos límites o tienes duda, consulta al superior, sin comunicar a nadie tus pensamientos. -Nunca olvides que eres solamente ejecutor.
620 Si la obediencia no te da paz, es que eres soberbio.
621 ¡Qué lástima que quien hace cabeza no te dé ejemplo!... - Pero, ¿acaso le obedeces por sus condiciones personales?... ¿O el "obedite praepositis vestris -obedeced a vuestros superiores", de San Pablo, lo traduces, para tu comodidad, con una interpolación tuya que venga a decir..., siempre que el superior tenga virtudes a mi gusto?
622 ¡Qué bien has entendido la obediencia cuando me has escrito: "obedecer siempre es ser mártir sin morir"!
623 Te mandan una cosa que crees estéril y difícil. -Hazla. -Y verás que es fácil y fecunda.
624 Jerarquía. -Cada pieza en su lugar. -Qué quedaría de un cuadro de Velázquez si cada color se fuera por su sitio, cada hilo de la tela se soltase, cada trozo de madera del bastidor se separase de los otros?
625 Tu obediencia no merece ese nombre si no estás decidido a echar por tierra tu labor personal más floreciente, cuando quien puede lo disponga así.
626 ¿Verdad, Señor, que te daba consuelo grande aquella "sutileza" del hombrón-niño que, al sentir el desconcierto que produce obedecer en cosa molesta y de suyo repugnante, te decía bajito: ¡Jesús, que haga buena cara!?
627 Tu obediencia debe ser muda. ¡Esa lengua! C628 Ahora, que te cuesta obedecer, acuérdate de tu Señor, "factus obediens usque ad mortem, mortem autem crucis" - ¡obediente hasta la muerte, y muerte de cruz!
629 ¡Oh poder de la obediencia! -El lago de Genesaret negaba sus peces a las redes de Pedro. Toda una noche en vano. -Ahora, obediente, volvió la red al agua y pescaron "piscium multitudinem copiosam" -una gran cantidad de peces. -Créeme: el milagro se repite cada día.