Fuentes para documentar la historia del Opus Dei
Introducción
La historia del Opus Dei está indisolublemente ligada a la vida de su Fundador de quien ya se poseen abundantes semblanzas, biografías y estudios publicados por miembros de la Prelatura que le trataron y vivieron junto a él. También existen abundantes estudios de personas ajenas a la Institución que han investigado con seriedad.
Además existe un detallado estudio sobre el tortuoso itinerario jurídico que tuvo que recorrer el Opus Dei hasta alcanzar la actual forma definitiva sancionada por la Iglesia. El sendero fue sinuoso precisamente por la novedad que traía consigo. Este estudio trae también algunas interesantes aproximaciones teológico-espirituales a su espíritu.
Nacimiento y primeros pasos del fundador del Opus Dei
Recordando palabras que el mismo Josemaría Escrivá de Balaguer escribió: “el santo no nace: se forja en el continuo juego de la gracia divina y de la correspondencia humana”, documentamos en este capítulo el marco donde comenzó esa forja. Las personas que cambian el mundo son los santos no los sabios. Así lo confirma la Historia.
En este capítulo recogemos con brevedad algunos rasgos del entorno familiar que sirvió de palestra primera donde Dios comenzó a preparar a este instrumentos que habría de fundar el Opus Dei. Todo comenzó en un sencillo hogar cristiano de un país europeo de principios del siglo XX.
Dios se va insinuando en el fundador del Opus Dei
Si bien es cierto que hasta el 2 de octubre de 1928 en que fundó el Opus Dei no comienza la historia de esta Institución de la Iglesia, también lo es que hasta ese momento el acontecer de su vida se identifica con la preparación divina del instrumento que había de utilizar. Es como si la biografía y la prehistoria del Opus Dei fueran el reverso y el anverso de la misma moneda en esos años.
Cuando fundó el Opus Dei, Josemaría Escrivá era un sacerdote de 26 años.
La fundación del Opus DeiEventos extraordinarios. El Opus Dei es un camino de santidad en las circunstancias ordinarias, sin embargo se le reveló al Fundador de manera inusual aunque dentro de algo tan corriente como era para un sacerdote diocesano hacer Ejercicios espirituales.
2 de octubre de 1928. Según lo establecido anualmente para los sacerdotes diocesanos, hizo en 1928 Ejercicios espirituales de siete días. El segundo día, el martes 2 de octubre, después de haber celebrado la Misa y mientras, recogido, releía y meditaba las anotaciones que había ido recogiendo en los últimos diez años, “vio” el Opus Dei. Así, con el término “vi”, expresará siempre el momento en que recibió la inspiración de Dios que le ilustraba con claridad sobre lo que debía ser el Opus Dei, su naturaleza, su espíritu y su apostolado.