Pobreza de las personas del Opus Dei
1. ¿Cuánto dinero tienen que entregar las personas del Opus Dei?En el Opus Dei nadie vive a costa de los demás: todos deben mantenerse con su trabajo. Los Numerarios entregan todo lo que ganan en su trabajo y que no emplean en su sostenimiento. Los Agregados también, pero teniendo en cuenta que en muchas ocasiones tienen parientes a su cargo a los que también deben atender económicamente. Los Supernumerarios entregan una cantidad mensual, la que quieran: no hay cuotas, ni porcentajes.
La calidad de las personas no va por la cantidad de dinero que entregan, ni hay clases sociales.
2. ¿Qué es eso de “la cuenta de gastos”?
Como se ha dicho antes los Agregados y los Numerarios se comprometen a entregar lo que ganan con su trabajo, por lo que estrictamente hablando, el dinero no es suyo (esto es una de las principales consecuencias de la virtud de la pobreza que cada uno vive libremente). No obstante, la pobreza no es absoluta, al estilo de la pobreza franciscana, sino que cada uno necesita diversas cosas para su trabajo, sus diversiones, etc., los gastos de cualquier persona corriente: coger un autobús, comprarse unos zapatos o un cepillo de dientes, una raqueta de tenis, etc. Como manifestación de que gastan un dinero que se han comprometido a entregar, anotan, “llevan cuenta” de esos gastos; como en muchas economías familiares.
3. ¿Qué ocurre si no se entrega la cuenta de gastos?
Ocurre lo mismo que cuando no te envían el desglose de la factura del teléfono; no sabes cuanto ni en qué te has gastado el dinero. Y no pasa nada más.
4. Si entregan todo lo que ganan, ¿qué pasa cuando los padres de una persona del Opus Dei pasan necesidad? ¿Quedan abandonados?
Cada vez es más frecuente que muchas personas mayores necesiten la ayuda –no sólo económica– de los hijos, y los Numerarios y Agregados nunca se desentienden, como ocurre con cualquier otra persona con cariño a su familia. Cuando algún familiar está pasando algún bache económico se le ayuda económicamente con todo lo que necesite. Es además una ayuda a fondo perdido ,es decir, no tiene que devolver nada a nadie.
5. Soy del Opus Dei y tengo mi propia empresa: ¿es verdad esto? ¿Cómo se puede hacer? ¿Y en el caso de los Numerarios?
Por supuesto que una persona puede tener una empresa. Como todo el mundo buscan trabajo enviando cartas, contestando ofertas, entre familiares y amigos y si pueden y les apetece se montan su propia empresa. También pueden tener una empresa por herencia, o la crean resolviendo los mismos problemas que los demás: pedir créditos comerciales, préstamos familiares, buscar inversores, socios, etc. Siempre sin contar con la ayuda de los demás fieles del Opus Dei, ya que no formamos ningún club, ni las personas del Opus Dei dedican al favoritismo. Cada uno trabaja en lo que quiera o pueda, según su capacidad, y nunca permitiría que otra persona del Opus Dei se entrometiese en sus asuntos profesionales. Por tanto, desde el punto de vista profesional, cada uno se lo monta como puede. Y cuando uno tiene una empresa personal, se aplica el mismo criterio. Se está dentro del juego del mercado y cada uno hace lo que mejor estima para sobrevivir, y para rentabilizar al máximo su negocio.
En el caso de los Numerarios, cuando tienen una empresa personal, se asignan un sueldo acorde al negocio que tengan y esa es la cantidad de dinero que entregan a la Obra (una vez deducidos sus gastos personales, etc.). Con el resto del dinero hacen lo que quieran: constituyen reservas, invierten en nuevos productos, etc.
6. En temas económicos ¿Qué es lo que más cuesta?
Como todo es una cosa personal. No obstante si hubiese que elegir algo en lo que se demuestra que la pobreza que se vive en el Opus Dei es exigente es en que los Numerarios y Agregados no ahorran nada pensando en futuras inversiones, salvo en el caso de que tengan ya una empresa personal o vayan a montar una en un plazo de tiempo breve.
7. ¿De donde sacan el dinero los sacerdotes?
De los ingresos que tiene el Opus Dei, ya que es el Opus dei el que se compromete a mantener a todos los sacerdotes. A pesar de que el Opus Dei como tal asuma gastos directos por este concepto, no es necesario distribuir cantidades fijas a todos los sacerdotes, porque sus necesidades y circunstancias son distintas. Actualmente el Opus Dei se hace cargo directamente de los gastos de formación, de asistencia médica (hospitalización, intervenciones quirúrgicas, etc.), y de sostenimiento ordinario de los sacerdotes de su presbiterio que carezcan de ingresos propios suficientes (muchos sacerdotes trabajan en colegios, etc. y reciben un sueldo por el trabajo que desarrollan, que les permite cubrir holgadamente, estos gastos.